10+1 normas para no ofender al mundo musulmán.

Recientemente a muchos nos ha sorprendido y entristecido la noticia de que la compañía aérea británica British Airways había sancionado a una azafata por llevar un pequeño crucifijo colgado de una cadenita al cuello. El argumento para tal sanción: que, tal vez, algún pasajero podría sentirse escandalizado y ofendido porque esta mujer mostrara públicamente su fe.
Vamos a ver. Seamos claros: a los directivos de la British Airways les importa un comino que a un pasajero budista, judío, sintoista, hindú... e incluso ateo le ofenda la visión de un crucifijo, principalmente, porque ninguno de estos pasajeros se ofendería. Todo es producto del Pensamiento Único. Entonces, ¿qué tipo de pasajero se sentiría ofendido, no sólo con la visión de un crucifijo, sino también al contemplar cualquier signo externo de cualquier religión?. Sí, efectivamente, ese mismo que estás pensando: un musulmán.
Pues bien... En McKetazo queremos ayudar, y en contra de nuestro ideario -y para que la progresía rancia vea que somo unos buenos chicos- vamos a fomentar el "Pensamiento Único", lo "Políticamente Correcto" y lo "Socialmente Estúpido". Por eso hemos redactado una serie de normas que todo español y europeo -y occidental, por extensión- debe cumplir a raja tabla para no ofender, bajo ningún concepto, a los musulmanes. Que no exista ningún mahometano ofendido ni dolido con nuestra manera de vivir y entender la vida. Por eso, exhortamos y animamos, vehementemente, al cumplimiento de estas normas. Gracias.
1.- Para un musulmán toda bebida alcohólica está prohibida, porque, en sí, es un producto impuro. Por lo tanto, nada de cervecitas, ni claras, ni tinto con gaseosa en el veranito, no sea que ofendamos a alguno.
2.- Lo mismo puede decirse de los banquetes y las celebraciones. Por eso, nada de servir vino en la mesa de un banquete de boda y olvidaos del orujo de hierbas o el pacharán con el cafelito. Agua con gas para todos.
3.- Y ya que citamos las bodas: ni se os ocurra casaros por la Iglesia. No santifiquéis vuestro amor ante Dios, no sea que se ofenda algún mahometano. Aunque, en el tema de las bodas, si os casárais por lo civil, o incluso si os "arrejuntárais", andaríais igual de pillados, porque a los ojos de Alá, vuestra relación no sería lícita de ningún modo.
4.- Tiempo de ramadán: todo musulmán debe abstenerse de probar bocado hasta la noche -salvo en contadas excepciones-. Por ese motivo, hagamos nosotros lo mismo, no sea que les ofendamos saltándonos su precepto.
5.- También durante el ramadán, los musulmanes deben abtenerse de la carne -y no me refiero a la que se sirve en un plato-. Por ese motivo, que a nadie se le ocurra darle un beso ni a la novia, ni al marido... Y, por supuesto, nada de cama. ¡Hasta ahí podríamos llegar!. Qué pensaría nuestro vecino argelino de abajo, cuyo dormitorio está justamente debajo del nuestro.
6.- Continuando con la carne, pero esta vez, sí que es la cocinada. Informaos, previamente, de que el estupendo cordero asado que vais a degustar haya sido sacrificado por un musulmán, porque si no es así, estará contaminado por unas manos impuras y no deberíais ingerirlo, por el bien de vuestra alma.
7.- Y, por supuesto, nada de comer cerdo, pues se trata de un animal impuro para los musulmanes; así que olvidaos de probar el chorizo que vuestra abuela hace en el pueblo, ni el salchichón de la última matanza. Y en Navidades -aparte de abstenerte de celebrarlas, por si acaso- no probéis el jamón.
8.- Si eres hombre, sugiere a tu pareja que opte por la moda exótica y se cubra la cabeza con el shador o pañuelo; aunque ya puestos, pídele que se tape del todo. Argumenta que lo haces por ella y porque la amas, y, también, porque de ese modo realizaría un acto de piedad y caridad no provocando ni pensamientos ni deseos impuros entre los fieles.
9.- Si eres mujer, no esperes a que ningún hombre te pida llevar el pañuelito dichoso; llévalo, motu propio. ¡No pasa nada! y evitarás que cualquier musulmán se sienta turbado al verte al natural.
10.- Por último, evita en todo momento expresiones como: no hay moros en la costa o cabeza de turco, por el sentido ofensivo que implícitamente llevan estos giros del lenguaje. Y, por supuesto, nada de blasfemar. Sin embargo, si continuaras habitualmente haciéndolo, no dejes de emplear la conocidísima expresión de cagarte en el dios de los cristianos, porque, de ese modo, no ofenderías a ningún musulmán. Y caso de ofender a alguien, sería a los cristianos, pero esos son infieles y merecen morir. Por lo tanto, una última norma: asesina, mata, degüella, tortura, viola y extermina a cualquiera que no sea mahometamo, porque es un infiel o un apóstata; si no se somete, su sóla existencia, ofende a Alá, al Profeta y a cualquier musulmán. Y cuando quedes tú solo, ¡mátate!: no eres de los suyos y no querrás ofenderles, ¿verdad?.
McKetazo.
8 comentarios
carlos fernandez lopez -
crticador -
Paloma Pascual -
Y ahora que lo pienso, yo tengo un nombre sanato (María Paloma Pascual), ¿me lo tendría que cambiar o algo?, y si tuviéramos hijos...¿podría ponerles un nombre cristiano? ¿Podría bautizarles? 😔
Amin -
german andres -
que te m aten atiii -
Pavoguze -
Cbuwunedud -